Certificación · Categoría
Passivhaus Plus: cuando el edificio también produce
Plus no pide un edificio más aislado que Classic. Pide dos cosas a la vez: consumir menos energía primaria y generar renovable. Y esa segunda condición se mide de una forma que casi nadie explica bien, con consecuencias muy concretas sobre qué edificios pueden aspirar a ella.
01 · La diferencia
Dos requisitos, no uno
Todo lo que exige Classic sigue vigente: los 15 kWh/m²·año de calefacción, los 15 de refrigeración, el 0,6 de hermeticidad y el 10 % de sobrecalentamiento. Sobre eso, Plus cambia el listón de energía primaria renovable y añade uno nuevo.
Baja desde los 60 de Classic. Mide todo el consumo del edificio: climatización, agua caliente, iluminación y electrodomésticos.
por m² de superficie útil de referenciaEl edificio tiene que producir energía renovable. Es el requisito que no existe en Classic y el que decide, en la práctica, si Plus es alcanzable.
por m² de huella proyectadaFíjate en la línea inferior de cada tarjeta, porque ahí está todo: los dos requisitos se dividen por superficies distintas. El consumo se mide por metro cuadrado habitable; la generación, por metro cuadrado de huella, es decir, de la sombra que el edificio proyecta sobre el suelo. Suena a tecnicismo y es la clave del asunto.
Además, sigue en pie la regla de compensación: se admite una desviación de hasta ±15 kWh/m²·año sobre el criterio de energía primaria si se compensa con generación adicional equivalente, y a la inversa.
02 · El denominador
Por qué la huella lo cambia todo
Si la generación se exigiera por metro cuadrado habitable, un edificio alto lo tendría imposible: cada planta que añades multiplica la superficie a cubrir sin darte ni un metro más de cubierta. Pero no se mide así. Se mide contra la huella, que no crece al añadir plantas.
La consecuencia es contraintuitiva y merece decirse claramente: en generación renovable, un bloque de viviendas lo tiene más fácil que un chalet. El requisito total en kilovatios hora es el mismo para los dos si ocupan la misma parcela, pero en el bloque ese esfuerzo se reparte entre muchas más viviendas. La cubierta disponible tampoco cambia: es la misma huella.
Es justo lo contrario de lo que ocurre con la demanda de calefacción, donde la compacidad también favorece al bloque pero por otro motivo —menos superficie de envolvente por vivienda—. En las dos cosas, la vivienda unifamiliar aislada es el caso difícil.
03 · La cuenta
¿Cabe la instalación en la cubierta?
Con la huella como denominador, la pregunta se vuelve concreta: cuánta cubierta hay que dedicar a producir. Mueve el número de plantas y compara.
Cálculo orientativo con una huella de 100 m², plantas de 100 m² con un 80 % de superficie útil y una producción fotovoltaica de unos 180 kWh por metro cuadrado de cubierta y año, razonable en buena parte de España contando el espacio entre filas de paneles. Sirve para ver el mecanismo, no para dimensionar una instalación.
La lectura del módulo es la que decía antes: la fila destacada —cuánta cubierta hay que dedicar— no se mueve por mucho que subas plantas, porque el requisito va contra la huella. Lo que se desploma es la última fila: el esfuerzo por metro cuadrado habitable. En una vivienda de una planta hay que producir unos 75 kWh por cada metro cuadrado útil; en un bloque de ocho, menos de 10.
04 · La decisión
Cuándo tiene sentido ir a Plus
- En edificios de varias plantas, donde el requisito de generación se reparte entre muchas viviendas y la cubierta da de sobra.
- Cuando ya ibas a poner fotovoltaica de todos modos: en ese caso Plus certifica algo que estabas haciendo igualmente.
- Cuando el edificio tiene que acreditar descarbonización ante un tercero —una financiación, un pliego, un informe— y el consumo bajo no basta como argumento.
- Cuando hay cubierta libre, buena orientación y ninguna limitación patrimonial.
Y cuándo no: si estás sacrificando calidad de envolvente para pagar los paneles, la decisión está mal planteada. El orden correcto es primero reducir la demanda —que dura toda la vida del edificio y no se avería— y después producir. Un Classic impecable es mejor edificio que un Plus justito, aunque la etiqueta suene a menos.
Si tu caso pide ir más allá, el siguiente escalón es Premium, que dobla la generación exigida y baja el consumo a 30.
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