Certificación · Categoría

Passivhaus Classic: el estándar, sin apellidos

Classic no es la versión básica de nada. Es el estándar Passivhaus tal y como se definió, y el nombre solo existe desde que en 2015 aparecieron dos categorías por encima. Antes de eso, un edificio certificado era simplemente un Passivhaus.


01 · El malentendido

Por qué existe la palabra «Classic»

Durante veinticinco años hubo una sola certificación. En 2015 el instituto añadió dos categorías —Plus y Premium— que no endurecen el consumo del edificio sino que añaden un requisito nuevo: producir energía renovable. Para distinguir la certificación de siempre de las dos nuevas hizo falta ponerle nombre, y ese nombre fue Classic.

La consecuencia es una confusión que se repite en cada conversación comercial: se presenta Classic como «el nivel de entrada», como si un edificio Classic fuera un Plus mal hecho. No lo es. Un edificio Classic cumple exactamente los mismos límites de demanda, de hermeticidad y de confort que un Premium. La diferencia está en otro sitio: en cuánta energía renovable produce el edificio, que es una decisión de instalaciones y de superficie de cubierta, no de calidad constructiva. Está desarrollado en la comparativa entre certificaciones.

En España, Classic es con mucha diferencia la categoría más frecuente, y en la mayoría de los proyectos es también la decisión correcta.


02 · Qué hay que cumplir

Los requisitos, uno a uno

Los cuatro primeros son comunes a todas las categorías: son el estándar. El quinto es el que define Classic frente a las otras dos.

CriterioLímiteNotas
Demanda de calefacción ≤ 15 kWh/m²·año Existe una vía alternativa por carga de calefacción, ≤ 10 W/m², pensada para los casos en que el criterio de demanda se resiste.
Demanda de refrigeración ≤ 15 + margen Incluye la deshumidificación. El margen depende del clima, y en la costa española pesa más de lo que se espera.
Hermeticidad n50 ≤ 0,6 h⁻¹ Único criterio que se comprueba midiendo el edificio terminado, con ensayo de presurización.
Sobrecalentamiento ≤ 10 % de las horas Porcentaje máximo de horas al año por encima de 25 °C. Criterio de confort, no de consumo.
Energía primaria renovable (PER) ≤ 60 kWh/m²·año El requisito propio de Classic. No exige producir energía: solo limita cuánta consume el edificio en total, incluida el agua caliente, la iluminación y los electrodomésticos.

Ese último punto es el que más se malinterpreta. La demanda de calefacción mide solo climatización; el PER mide todo lo que consume el edificio, convertido a energía primaria con factores renovables. Por eso se puede tener una demanda de calefacción espectacular y quedarse fuera por PER si el agua caliente sanitaria se resuelve mal.

Y una regla que ahorra discusiones: se admite una desviación de hasta ±15 kWh/m²·año sobre el criterio de PER si se compensa con generación renovable adicional equivalente, y a la inversa. Es una válvula de escape útil cuando el proyecto se queda a un pelo.


03 · El origen de un lío

De dónde sale el famoso «120»

Si buscas los criterios por internet aparecerá, tarde o temprano, la cifra de 120 kWh/m²·año de energía primaria. Y no cuadra con los 60 de PER. La explicación es que son dos indicadores distintos, de dos épocas distintas, y con frecuencia se mezclan.

Vía actual Energía primaria renovable · PER ≤ 60 kWh/m²·año

Contabiliza el consumo con factores que reflejan un sistema energético renovable. Es el criterio vigente para Classic y el que se usa por defecto.

Vía alternativa Energía primaria no renovable · PE ≤ 120 kWh/m²·año

Vía de comprobación alternativa admitida para Classic, EnerPHit Classic y Low Energy Building, aplicable cuando el PHPP no dispone de valores para el país. Usa un factor de electricidad de 2,6. Es de donde procede el 120 que circula.

Conviene saberlo por una razón práctica: si alguien te enseña un cálculo con el 120 y otro con el 60, no se están contradiciendo necesariamente. Están usando vías distintas. Lo que no vale es mezclar el límite de una con el indicador de la otra, que es exactamente lo que ocurre en la mitad de los textos que circulan sobre el tema.


04 · La decisión

Cuándo Classic es la respuesta correcta

  • Cuando el objetivo es el confort y el consumo del edificio, que es lo que Classic garantiza íntegramente.
  • Cuando la cubierta disponible es pequeña en relación con la superficie habitable: en un edificio de varias plantas, subir a Plus depende de la instalación fotovoltaica más que del proyecto.
  • Cuando hay restricciones patrimoniales o urbanísticas que limitan lo que se puede colocar en cubierta.
  • Cuando el presupuesto de instalaciones está ajustado: la generación renovable es una inversión adicional que no mejora el comportamiento térmico del edificio.

Dicho al revés: subir de Classic a Plus no hace que el edificio sea más confortable ni gaste menos en calefacción. Hace que produzca energía. Son objetivos distintos, y merece la pena decidirlo con esa claridad y no por el nombre de la etiqueta.

La decisión de categoría, además, se toma pronto: condiciona la superficie de cubierta que se reserva, la orientación y hasta el volumen. Dejarla para el final es la forma habitual de descubrir que ya no se puede.