Certificación · Rehabilitación
EnerPHit, el estándar para lo que ya está construido
Un edificio existente no puede reorientarse ni cambiar de forma. EnerPHit reconoce eso: mantiene el método y la exigencia de calidad, y adapta los umbrales a lo que de verdad es alcanzable.
01 · El planteamiento
Por qué no se pide lo mismo
Un edificio nuevo llega al estándar sobre todo por decisiones que se toman antes de dibujar: orientación, compacidad, reparto de huecos. En una rehabilitación esas decisiones ya están tomadas, muchas veces hace cincuenta años y con otros criterios.
Exigirle a un edificio existente lo mismo que a uno nuevo llevaría a una de dos cosas: o intervenciones desproporcionadas, o el abandono del intento. Como el parque construido es justamente donde está el grueso del consumo, el Passivhaus Institut creó una variante con umbrales adaptados. Eso es EnerPHit.
Conviene subrayarlo porque circula mal: mucha divulgación en español da «25» como el umbral de EnerPHit sin más. Ese es el de clima frío-templado. En la mayor parte del territorio español el listón real es más exigente, 20 o incluso 15.
Lo que no se relaja es el método: se calcula igual con PHPP, se resuelven los encuentros igual y se mide la hermeticidad igual con el ensayo Blower Door. Cambia el listón, no el rigor.
Renovaciones por hora en el ensayo de hermeticidad. Es el criterio más difícil de aprobar y no admite excepciones.
El umbral se relaja porque en un edificio existente hay encuentros a los que sencillamente no se puede llegar sin desmontarlo entero.
kWh por metro cuadrado y año, el número más conocido del estándar.
El umbral depende de la zona climática: 35 en ártico, 30 en frío, 25 en frío-templado, 20 en cálido-templado y 15 en las zonas cálidas. Casi toda España cae en las dos últimas.
02 · Dos caminos
Por demanda o por componentes
Esta es la particularidad más útil de EnerPHit y la que más proyectos rescata. Se puede demostrar el cumplimiento de dos maneras distintas, y elegir la correcta al principio ahorra muchísimo trabajo.
03 · Lo que casi nadie sabe
Se puede hacer por fases
Casi nadie tiene el dinero para intervenir en todo un edificio a la vez, y esa es la razón principal por la que la mayoría de las rehabilitaciones se quedan a medias: se cambian las ventanas un año, se pinta la fachada otro, y el conjunto nunca llega a nada.
EnerPHit contempla explícitamente la rehabilitación por etapas. Se redacta un plan de rehabilitación paso a paso que define el estado final y ordena las actuaciones para que cada una sea compatible con las siguientes. Después se ejecutan cuando haya presupuesto, con la tranquilidad de que ninguna estropea a la que viene detrás.
El valor del plan no es burocrático: es que evita la trampa clásica de gastarse el dinero en la intervención correcta en el momento equivocado.
El orden importa porque las intervenciones se condicionan entre sí. Es exactamente lo que resuelve el plan de rehabilitación por fases: no dice solo qué hacer, sino en qué secuencia para no tirar dinero.
Lo esencial
- EnerPHit adapta los umbrales, no el método: el cálculo y la comprobación en obra son los mismos.
- La hermeticidad exigida pasa de 0,6 a 1,0 renovaciones por hora.
- Hay dos vías de cumplimiento: por demanda global o por prestaciones elemento a elemento.
- La vía de componentes rescata proyectos donde la geometría heredada impide el resultado global.
- Se puede rehabilitar por fases con un plan que garantice que cada etapa no estropea la siguiente.
- El orden de las intervenciones cambia el resultado y el coste, aunque se acaben haciendo todas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo certificar EnerPHit en un edificio protegido?
Es donde la vía de componentes tiene más sentido. Si la fachada no se puede tocar, se compensa con cubierta, huecos, suelo y sistemas, y se justifica elemento a elemento en vez de por el resultado global.
¿Y en un piso suelto dentro de un edificio?
Es posible pero complicado: buena parte de la envolvente son medianeras con vecinos y no se controla la cubierta ni la fachada completa. Suele tener más recorrido plantearlo a escala de comunidad.
¿Qué pasa si empiezo por mi cuenta y luego quiero certificar?
Aquí está el riesgo real de ir sin plan: lo ya ejecutado condiciona lo que viene. Unas ventanas colocadas en el plano equivocado obligan a desmontarlas cuando llegue el aislamiento de fachada.
¿Merece la pena si no voy a llegar al sello?
Sí. El plan por fases ordena la inversión aunque nunca se pida el certificado, y evita el error más caro de la rehabilitación: hacer lo correcto en el momento equivocado.
¿Y ahora qué?
Antes de tocar nada, el plan
Un plan de rehabilitación por fases define el estado final y ordena las actuaciones. Energiehaus certifica EnerPHit y redacta esos planes.
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