El estándar · Los criterios
Las cifras que hay que cumplir
Cuatro números y una condición de confort. El estándar entero cabe ahí, y esa es justamente su virtud: no admite interpretación. O se cumple o no se cumple, y se comprueba.
01 · El cuadro de mando
Todos a la vez, no uno cualquiera
La confusión más común es pensar que basta con el famoso 15. No: hay que cumplirlos todos a la vez, y ahí está la dificultad real del estándar. Mueve los valores y comprueba lo fácil que es quedarse fuera por uno solo.
La demanda de energía primaria renovable mide el edificio completo —calefacción, agua caliente y electricidad doméstica— y es la que separa las categorías: 60 para Classic, 45 para Plus y 30 para Premium. Plus y Premium exigen además generar energía renovable propia: 60 y 120 kWh/(m²a) referidos a la huella del edificio. Mueve el control y verás en qué categoría cae.
Umbrales del estándar Passivhaus para obra nueva según los Criterios para edificios del Passivhaus Institut, versión 10c (20/09/2024). Para rehabilitación, EnerPHit maneja umbrales adaptados por zona climática.
Verás por ahí «120 kWh/m²·año» o «100» presentados como el criterio de energía primaria. Corresponden a una vía alternativa de comprobación por energía primaria no renovable, distinta del criterio de PER que separa las categorías. Mezclar ambas es el error más repetido en la divulgación en español.
02 · Qué mide cada uno
Los cuatro, por separado
Demanda de calefacción · 15 kWh/m²·año
La energía que el edificio necesita a lo largo de todo el invierno por cada metro cuadrado útil. Es una demanda, no un consumo: mide lo que pide el edificio, con independencia de con qué se lo des. Por eso no premia poner una caldera mejor: premia necesitar menos.
Demanda de refrigeración · 15 kWh/m²·año
Lo mismo para el verano, e incluye la energía de deshumidificar, que en la costa pesa bastante más de lo que la gente supone. Es el criterio que decide los proyectos en buena parte de España y el más subestimado al importar soluciones centroeuropeas.
Hermeticidad · 0,6 renovaciones/hora a 50 Pa
El único que no se calcula: se mide en obra con el ensayo Blower Door. Sin ese papel no hay certificado, por bien que salgan los demás números.
Sobrecalentamiento · 10 % de las horas
El porcentaje de horas al año en que la temperatura interior supera los 25 °C. Es un criterio de confort, no de consumo: obliga a demostrar que el edificio no se convierte en un horno en agosto. La normativa española trata este asunto de forma mucho más indirecta.
03 · La letra pequeña útil
Demanda o carga: hay dos caminos
Esto lo conoce poca gente fuera del oficio y a veces salva un proyecto. Para la calefacción existe una vía alternativa: en lugar de cumplir el criterio de demanda anual, se puede cumplir el de carga, es decir, la potencia máxima que el edificio necesita en el momento más desfavorable, expresada en vatios por metro cuadrado.
La diferencia entre ambos conceptos es la misma que entre lo que gasta un coche al año y la potencia de su motor. Un edificio puede tener una demanda anual algo alta y una punta de potencia muy contenida, o al revés.
Por qué existe esa vía: el objetivo último del estándar es que el edificio se pueda climatizar solo con el aire de ventilación, sin instalación adicional. Eso depende de la punta de potencia, no del total anual. En climas y tipologías donde la demanda anual es difícil de bajar pero la punta no, la vía de la carga es la razonable.
Cuál conviene usar en cada caso es una de las primeras cosas que se decide al montar el modelo de cálculo, y condiciona bastantes decisiones posteriores.
04 · En la práctica
Cuál te va a apretar a ti
En un proyecto real casi nunca cuestan lo mismo los cinco. Hay uno que decide, y saber cuál es antes de empezar ahorra meses.
Descripción cualitativa de tendencias, no una clasificación normativa. La zona climática oficial de un municipio y el comportamiento real de un edificio concreto salen del cálculo con datos horarios del emplazamiento.
Lo esencial
- Hay que cumplirlos todos a la vez; quedarse fuera por uno solo deja el edificio sin certificado.
- Son criterios de demanda, no de consumo: premian necesitar menos, no instalar mejor.
- La hermeticidad es el único que se mide físicamente en obra.
- El de sobrecalentamiento es de confort, y es el que decide los proyectos en el sur.
- Para calefacción existe una vía alternativa por carga en lugar de por demanda anual.
Preguntas frecuentes
¿Los metros cuadrados son los de la escritura?
No. El estándar tiene sus propias reglas de medición de superficie de referencia, que no coinciden con las de la escritura ni con las del proyecto. Medir con el criterio equivocado es uno de los errores más frecuentes al empezar con la herramienta.
¿Y si me quedo en 16 en vez de en 15?
No cumple. No hay tolerancias ni redondeos generosos: por eso conviene proyectar con margen y no apurar el umbral, porque en obra siempre aparece alguna desviación.
¿Los criterios son iguales en todo el mundo?
Los umbrales principales sí; lo que cambia es lo que cuesta alcanzarlos, porque el cálculo usa los datos climáticos del emplazamiento. El mismo edificio cumple en un sitio y no en otro.
¿Se pueden compensar unos con otros?
Dentro de cada criterio se compensan las medidas entre sí, pero un criterio no compensa a otro: no vale una hermeticidad excelente para justificar un sobrecalentamiento alto.
¿Y ahora qué?
Saber cuál te aprieta antes de dibujar
Un cálculo temprano dice cuál de los cinco criterios va a decidir tu proyecto, y eso cambia por completo dónde conviene invertir.
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